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lunes, 16 de agosto de 2010

Postales. ( V )

Helsinki

4 - Julio - 2010

Pues aquí estoy. Al otro lado del charquito. Era la forma más rápida de huir y la más sencilla, ya que hay barcos que cruzan continuamente. Recogí en mi casa la maleta que ya tenía hecha para una situación de emergencia. Mis apuntes los guarde en una carpeta y lo metí en la mochila que compré en Tallin. En menos de treinta minutos estaba saliendo del hotel donde me alojaba.

Caminé en dirección al puerto cámara en mano y aproveché para hacer alguna que otra foto. Apenas había hecho turismo en Tallin y con el amanecer tenía una bonita luz. (Sobra decir que cuando un detective tiene que parecer turista, si realmente le sale la vena turista, no tiene que aparentar nada).

Compré el billete en un ferry y tan sólo esperé a que embarcara la gente mientras observaba los que entraban. Ninguno de ellos reparó en mí y la mayoría era gente que habían pasado la noche de fiesta en Tallin o que habían estado un día y aprovechaban para volver pronto a casa (o eso me pareció a mí). Ni rastro del hombre que me siguió.

Y aquí me encuentro. Después de una corta travesía comienzo un nuevo día en Finlandia. En una cafetería carísima y comunicándome en inglés. Mirando el puerto y pendiente de todo a mi alrededor. Parece una ciudad tranquila si no fuera por el mercado de aquí cerca. Espero poder quedarme una temporada aquí antes de tener que “huir” a otra parte. Y así avanzar en mi investigación.

Fdo: Roque.

Pdt: Al ritmo que llevo creo que este verano voy a probar muchos países y muchas cafeterías… Aunque solo…

Pdt: Y sí, me refiero al café.

viernes, 30 de julio de 2010

Postales. ( III )

Tallin

2 – Julio – 2010

Estoy convirtiendo el bar que está más en el centro de esta ciudad en una especie de despacho de relajación. Suelo venir al mismo bar ya que desde aquí se vigila toda la plaza y tiene las mesas un poco más apartadas, así que tengo escapatoria y estoy un poco oculto. Además todas las mañanas compro los periódicos de uno en uno para no levantar sospechas en varios kioscos de la ciudad, así me paseo y puedo ver si alguien me sigue.

Sí, empiezo a ponerme nervioso con las noticias que leo en los periódicos.

Dado que no tienen demasiados datos sobre mí (ni foto… ufff), han decidido decir que pertenezco a una banda de “hombres armados peligrosos y asesinos” ya que el cuadro fue robado con violencia del museo del Prado. Supongo que lo de la banda lo dirán por que menuda seguridad si un museo como el prado puede ser desvalijado por un mequetrefe cualquiera. Pero yo estoy seguro de que así ha sido. Alguien capaz de infiltrarse, apagar las cámaras, matar a 3 hombres de la seguridad sin hacer ruido y sin levantar sospechas, desconectar la alarma y llevarse el cuadro. Alguien inteligente con mucho trabajo detrás. En una banda todo el mundo sabe que se acaban cometiendo errores. Y aquí nadie se ha dado cuenta de nada. Bueno, yo creo haber encontrado un desliz.

Tengo bastante material en un disco duro que me traje de casa y lo estudio un poco en mi tiempo libre. Ahora estoy viviendo en un hotel del centro. Tengo que parecer un turista más. Tampoco se cuanto tiempo tendré que permanecer aquí, pero más me vale empezar a tejer los hilos de la red para hacer caer a la araña.

¡Me tomaré una cerveza a tu salud, ¡aunque solo sea por leerte las postales!

Fdo: Roque.

Pdt: ¿Tu te crees que llevo aquí 4 días y he leído en el periódico que (y cito palabras textuales): “Un raro hecho ha acontecido. Desde hace 4 días no ha muerto una sola persona en Estonia”? Me haría gracia si no fuera porque tengo la sensación de que hay gente que quiere acabar con esa racha…

Pdt2: Y conmigo... (sin sutilezas)

jueves, 29 de julio de 2010

Postales. ( II )

Tallin

1 – Julio – 2010

Conseguí leer algo sobre lo que ha ocurrido. Ayer, después de escribirte la postal y en la terraza aún, mi cabeza se puso por fin a pensar y se me ocurrió ir a un kiosco a comprar un periódico en español. [He de reconocer que me di cuenta cuando la banda que estaba en la plaza se puso a tocar el “Que viva España” y al mirar vi a un turista con el periódico]. Una vez que me acerqué al kiosco y empecé a leer las noticias me empecé a “tranquilizar” en la medida de lo posible y mi cerebro comenzó a funcionar.

Según leí me buscaban por el asunto del cuadro. Curiosamente yo buscaba al culpable y por ello me encontraba en Tallin. El problema es que el cuadro sigue desaparecido (como el culpable) y ahora el culpable era yo… ¡¡¡CON NOMBRE Y APELLIDOS!!! Menos mal que en el periódico apenas tiene datos (ni del crimen ni de nada) y todavía no se habían hecho con una foto y espero no la consigan (el ser detective me ha hecho estar en un segundo plano y mantener oculto muchas cosas… [En el periódico no dicen apenas datos sobre mí, me reiría si pudiera]). Tendré que buscarme una nueva identidad para no levantar sospechas.

Creo que sólo puedo hacer una cosa. Encontrar al culpable. Y espero comprar un portátil o algo para mantenerme informado que los periódicos online pueden serme bastante útiles, así como la búsqueda de información.

Menuda misión movidita…

Fdo: Roque.

Pdt: Ojalá tuviera ya aquí el portátil para buscar como se pide un portátil en estonio, que con el diccionario… Ya verás que risa.

martes, 27 de julio de 2010

Postales. ( I )

Voy a ver si empiezo una nueva "saga" para obligarme a escribir un poquito cada día. A ver si así no abandono esto tanto tiempo. En principio tengo ideas, a ver si tengo tiempo y todos contentos. Espero que guste aunque sea un poco (o que enganche).

Y dado que el blog llevaba "roto" bastante tiempo he cambiado la platilla. Es un poco provisional, pero por lo menos no me desquiciaré cada vez que vea el fondo. Ya os informaré de nuevos cambios. :)

30 – Junio – 2010

Mira de qué forma tengo que recurrir a ti. La única manera de poder comunicarme contigo es el antiguo correo y además el método de las postales para pasar como un turista más.

No sé qué ha pasado. En un día he pasado de ser el detective celebre de la comisaría a tener mi ficha en los despacho de otros detectives con un “Se Busca” encima. Alguien me la ha jugado.

Se que no puedo recurrir a nadie, pero he decidido confiar en ti para ver si me puedes echar un cable. Necesito que me ayudes por la amistad que nos ha unido siempre. Ahora mismo no tengo dirección fija y cómo puedes entender el móvil y el mail no son seguros. Ya encontraré algo.

Según he visto en la televisión me están buscando por algo relacionado con el caso del cuadro que yo investigaba y te comenté la última vez que nos vimos. Pero no entiendo nada de estonio y no sé qué ocurre realmente. Reúne todo lo que puedas y vete metiéndolo en un sobre. Necesitaré que me lo mandes cuanto antes así que estate preparado. Cualquier dato puede ser útil.

Espero salir de esta.

Fdo: Roque.

Pdt: No deja de ser curioso escribirte una postal desesperada desde una terraza de un bar rodeado de gente que disfruta de sus vacaciones...

viernes, 21 de mayo de 2010

Reencuentro

Después de mucho tiempo sin publicar nada y en plenos exámenes. Un relato corto que quizá se merecía algo más.
Mi relato y yo nos entendemos.

- ¿Por qué?

El silencio que antes había sido para tomar aire, se lo estaba quitando todo de golpe.

- Yo…

-Tú nada. – Dijo ella mirándole fijamente a los ojos mientras acercaba su cabeza a la de él. – ¿Por qué no me besaste aquella noche?

Él estaba tan cerca que sentía el aire de sus palabras.

- Yo te lo digo: No tuviste cojones. Nunca has dado un paso sin pensarlo mil veces – Le dijo susurrando mientras se levantaba y se ponía su abrigo. - Eres un cobarde.

- ¡Espera!

Ella habló desde la puerta del bar sin volverse.

- No. – Una larga pausa. - Ahora sigue con la vida que nos obligaste a tener.

La puerta indicó el final.

viernes, 19 de marzo de 2010

Cárcel

Prisionero de su esfera decidió volver a pensar un magnifico plan para escapar de allí. Busco algún rincón con grietas, algún objeto que pudiera usar o quién sabe, alguien que pudiera ayudarle. Estaba solo. Recordaba vagamente haberlo intentado antes y su posterior fracaso, aunque le parecía algo muy lejano. Estuvo toda la noche dando vueltas y más vueltas hasta que al mirar al cielo descubrió la solución. Al día siguiente saltaría el muro. Se acostó para coger fuerzas mientras pensaba en su libertad. Sin embargo al levantarse había olvidado todo. Maldita memoria de pez…

domingo, 14 de febrero de 2010

Cafetería

Aviso este relato ocupa 2 folios. Luego no digaís que no lo avisé.

Porque ¿Quién sabe cuando volveremos a vernos?

Otra vez allí.

Estaba en pie mirando con una mano sobre mis ojos el interior de aquella cafetería como tantas y tantas veces había hecho años atrás. El olor de los pastelillos recién hechos seguía siendo su particular perfume, o al menos así lo recordaba. Por el cristal vio que el lugar no había cambiado demasiado en lo que a clientela se refería: más bien poca y la mayoría solían ser amigos del dueño que charlaban contándose sus historias en la barra. Desde la ventana no había rastro de ella. Decidió entrar.

Tras pasar la puerta y a pesar de los grandes ventanales, el local le pareció más lúgubre que antes. Seguía teniendo sus colecciones de arte itinerante que cualquiera podría comprar en las paredes, las velas con el incienso seguían colocadas en cada mesa, pero le faltaba un toque de brillo con el que lo recordaba. Se sentó en su antigua mesa para esperarla y se puso a mirar la carta de tés y cafés.

Mientras la miraba pensó: “Cómo ha cambiado tod…”

- Parece que fue ayer la última vez que nos vimos aquí, ¿eh? No ha cambiado nada.

Reconoció la voz a su lado y al ver aquella sonrisa el bar pareció iluminarse de repente. Mientras se levantaba para darle dos besos en la mejilla sólo acertó a decir un “Hola, es cierto, no ha cambiado nada”.

Le ayudó a sentarse con un poco de teatro apartándole la silla y haciendo una reverencia al retirarse y ella mientras seguía sonriendo le decía que dejase de hacer el idiota.

- ¿No vas a cambiar nunca?- Dijo mientras cogía la carta de tés aunque sin ni siquiera echarle un vistazo. – Ha pasado ya tanto tiempo que creía que no iba a reconocerte al verte. Y fíjate, sigues igual que siempre.
- Pero bueno, ¿Cómo creías que ibas a verme? ¿Ya con bastón y pajarita? Sólo han sido seis años. Aunque tú cada día estás más guapa.

Un silencio entre ellos dos. Se estaban mirando el uno al otro para actualizar el recuerdo que tenían en mente. A ella los años le habían sentado fenomenal. Sé la veía mejor que nunca, sin maquillarse, cómo siempre había hecho. Él apenas había cambiado.

- ¿Qué tal te va todo? – Dijo ella.- Ah, lo siento mucho por aquel día en navidades. Lo olvidé completamente. Ya sabes: Una llamada del jefe a última hora, encargos de mi madre para reyes y entre unas cosas y otras se me fue. ¿No estuviste esperando demasiado verdad?

“Más de media hora esperándote en la calle porque la cafetería estaba cerrada…”

- Nada mujer tranquila, fue agradable darse un paseo y salir de casa. Me tomé un café y ya aproveche para dar una vuelta por la ciudad como en los viejos tiempos. Casi lo necesitaba.
- Perdonen, ¿Qué van a tomar?
- Para mí un café con leche y dos sobres de azúcar. ¿Sigues tomando el café sólo y sin azúcar?
-Sí. –Dijo con aquella maravillosa sonrisa.
- Pues lo dicho. – Dijo mirándole más a ella que al camarero que estaba apuntando el encargo. Si hubiera sido hace 6 años directamente se lo hubiera traído el dueño sin preguntar. Ya les conocía demasiado. – Y bueno. – Continuó cuando el camarero se alejó. - ¿Qué es de tu vida?

Y allí estuvieron poniéndose al día. Ella contándole todo sobre su vida, sus viajes, su trabajo y su familia. Él absorto en poner imágenes a lo que ella le contaba. Se acabaron el café y pidieron un té. Dejaron de hacer caso a las agujas de los relojes.

-… y por eso he vuelto, aunque mañana me voy a la República Checa. He encontrado un trabajo allí y me mudo. – Su voz cada vez se fue apagando a lo largo de la frase. Sus sonrisas desaparecieron. – Me ha alegrado mucho que me llamaras justo hoy. Porque, ¿Quién sabe cuando volveremos a vernos? Además te la debía por la de navidades.

“Así que si no te hubiera llamado no te hubieras acordado de mí”

- ¿Vas tu sola? O tienes allí algún amigo o…

- Mi novio viene conmigo. Llevamos saliendo tres años. ¿No te lo había contado ya? Creí habértelo dicho antes. Aunque claro ya nos vemos tan poco. Y cada vez nos llamamos menos. Además ya sabes desde que lo dejamos como amigos ya no supe que era lo que debía o no contarte…
- Puedes contarme lo que quieras, ya sabes. – Dijo con esa falsa sonrisa que sonaba tan bien y que de tanto practicarla ya parecía sincera. – Hay gente que siempre está ahí.
- Y tú no me cuentas nada. Hace tanto que no se de ti. Tu seguro que también tienes novia y todo a ver, cuéntame.
- Bueno, pues si quieres que te diga la verdad yo te llame para decirte que…- Un móvil le sacó del apuro.
- Perdón, un momento. – Dijo mientras contestaba el teléfono. – Si. Claro. Ya te lo dije, con un viejo amigo. Sí. Sí. Pues no. ¿Qué? ¿Cómo? ¿En serio? – Miró el reloj. – Madre, es cierto y todavía tengo que prepararlo todo. Sí, pues pásate por aquí, yo ya no tardo nada. Te espero en la puerta. Venga. Gracias. Un beso. Y yo a ti. Hasta ahora.- Colgó el teléfono y lo dejó en su bolso.- Me voy a tener que ir ya -Dijo poniéndose en pie.- tengo que pasar a despedirme de mis padres y terminar un par de maletas. Tenemos que volver a vernos ¿eh? Volveré en Navidades seguramente. O sino cuando vayas a la República Checa. Toma esta tarjeta. Esta es mi dirección y el móvil que usaré allí.

Le dio un beso en la mejilla y salió. Desde la mesa la vio montarse en un coche azul, en el asiento del copiloto, con su sonrisa mientras agitaba la mano para despedirse. Cuando la perdió de vista, el bar volvió a quedarse a oscuras.

Fue a la barra a pagar la cuenta y ya que estaba se pidió una copa. Era tarde y no tenía nadie quien le esperara en casa asique se tomó una copa. Después otra, y otra, y otra más. Hasta que al mirar la tarjeta que tenía en la mano vio el nombre de la pareja feliz y la destrozó en mil pedazos.

miércoles, 3 de febrero de 2010

El fin del mundo...

Este es un relatillo que escribí para elmundo.es que hacía un concurso de relatos. Como para variar no gané aquí lo teneís. :) ¡Y estoy lleno de nuevas ideas ahora que no tengo examenes!

Algunos científicos estaban equivocados.

Habían trabajado durante mucho tiempo en el “Gran Colisionador de Hadrones de Ginebra”. Y todos habían supuesto muchas teorías sobre las catástrofes que podrían ocurrir, pero nunca imaginaron lo que sucedió realmente.

Al probar a máxima potencia el invento, por un descuido de un operario incompetente, la reacción en cadena que se produjo fue tal que durante varias horas la tierra dejo de girar. La tierra detuvo su movimiento de rotación.

La noche fue más larga para medio mundo, mientras en la otra parte el día parecía no tener fin.

Cuando por fin la tierra volvió a girar por inercia y los científicos respiraron tranquilos de nuevo, se dieron cuenta del nuevo problema que se avecinaba. La tierra había salido de su órbita y se estaba produciendo un cambio climático producido por las nuevas condiciones en las que el mundo se encontraba.

Estábamos girando en un planeta sin control.

Ahora todos los científicos estaban confundidos.

domingo, 24 de enero de 2010

Chivatazo

- ¡Además me voy a chivar a mis padres!

Salí de casa dando un portazo bajando las escaleras a gran velocidad. Desde que tenía memoria siempre había recurrido a ellos para que me ayudasen a tomar decisiones. Y me ayudaban en los malos momentos.

Cogí el coche y tome la avenida del cementerio. Al llegar, me dirigí a donde estaban enterrados. Una pequeña sepultura bajo un alto ciprés me recibió. Abrazándome entre lágrimas a la piedra les dije:

- Mi mujer quiere separarse.

Un trueno sonó mientras el cielo se nublaba.

“Ellos se encargarían de darle su merecido.” Pensó mientras caminaba cerca de las tumbas de sus ex-mujeres.

miércoles, 6 de enero de 2010

Reyes Magos

Y al abrir la puerta, y antes de desilusionarse, pensó que lo que les había pedido a los reyes jamás podrían haberlo envuelto en una de sus cajitas con lazo.

domingo, 3 de enero de 2010

Campanadas

Creo que no hay mejor título para el primer relato del 2010.

Tratratratratratratratratratratratratratratra….

La bola bajaba a toda velocidad mientras todo caía con ella. Aquello sabíamos cómo iba a acabar.

Din-dong. Primer cuarto.

Se levantó de la mesa sin pedir permiso.

Din-Dong. Segundo cuarto.

Le miramos, sorprendidos, no esperábamos que lo hiciera de aquella manera.

Din-Dong. Tercer cuarto.

Salió por la puerta del salón mientras “él” y yo nos mirábamos.

Din-Dong. Cuarto cuarto.

Fuimos tras él, subiendo antes el volumen para oír las campanadas y con las uvas en las manos.

Dooon. Una.

Cogió la maleta.

Doon. Dos.

La abrió metiendo en ella todo cuando caía en sus manos. Sin organización ninguna.

Doon. Tres.

Intentamos convencerle, aunque con las uvas en las manos y en la boca sin poder hablar, era
complicado.

Doon. Cuatro.

Terminó de meter todo cuando tenía, la verdad es que no eran demasiadas cosas a pesar de todo el tiempo que había pasado con nosotros…

Doon. Cinco.

Él intento convencerle para que se quedara, dejando las uvas a un lado e intentando hacerle razonar. No había que irse así, podría quedarse y hablarlo… Yo mientras aproveche para seguir comiendo uvas y mirar la escena desde lejos. Necesitaba la suerte de las uvas y sabía que nada que dijera le haría cambiar de opinión.

Doon. Seis.

Cerró la maleta y nos miró con desprecio.

Doon. Siete.

Abrió la ventana. “No quiero que aquí quede nada que os recuerde a mí. Ni mi olor”.

Doon. Ocho.

Rompió las fotos suyas que había en la habitación. Ya estaban fragmentadas; esto venía de lejos.

Doon. Nueve.

Nos miró, cogió la maleta y nos pidió permiso para pasar.

Doon. Diez.

Nos apartamos. Yo todavía seguía comiendo uvas y miraba extrañado la situación. Pero era algo entre ellos.

Doon. Once.

Se despidió de nosotros. Nos deseó buena suerte y que lo pasáramos bien. Que no le esperásemos y que no volvería nunca.

¡PLOOOOON!. Doce.

El portazo hizo de campanada. Y allí nos quedamos él y yo. Mirándonos, sin saber muy bien que decir. Apenas nos conocíamos, pero tendríamos tiempo para hacerlo. Decidí romper el hielo.

- Antes de todo felicidades. Y espero pasar buenos ratos contigo. Y ahora que el 2009 se ha ido y no piensa volver. ¿Qué planes tienes 2010?

Él me sonrió cariñosamente. Mientras colgaba su foto en donde habían estado las de 2009.

¡¡Feliz 2010 a todos los lectores!! Y espero que a vosotros también os sonria. ;o)
Y como es año nuevo y no me funciona la foto de la parte superior: ¡Tendré que cambiar el diseño del blog.... espero no cargarmelo! xD

martes, 15 de diciembre de 2009

La cena

Hoy rescato un cuentecillo de los que hace tiempo escribí. Estos cuentos son muy utiles cuando escribes algo y la idea no te convence, puedes tirar de ellos y sentir que has actualizado el blog :)

Cuando salió a la calle y el aire fresco rozó sus mejillas, supo que ese iba a ser el día. Decidió prepararlo todo concienzudamente, que ningún detalle se escapase de sus manos.
Lo primero, fue a comprar la cena. Se acercó al supermercado de debajo de su casa y compro dos enormes langostas. También compró algo para la salsa y algunas cosillas más para comer. Para el postre compro bizcochos y varias tabletas de chocolate. Iba a crear una de las mayores tartas de chocolate que nunca se ha visto.
Después volvió a casa a poner las langostas a cocer y mientras volvió a comprar. Necesitaba velas y flores, y ya vería si encontraba algo más que le gustase.
En cuanto tuvo todo comprado, volvió a casa y empezó a preparar los asuntos. Faltaban unas cuatro horas y media para que llegase; y todo tenia que estar listo. La langosta era lo principal pero lo que menos tiempo le llevaría, seguía en el fuego poniéndose roja.
Empezó a abrir paquetes de velas, ¿doscientas serían suficientes? Mmmm, todavía estaba a tiempo de bajar a comprar más. Las empezó colocando desde la puerta de entrada siguiendo por el pasillo hasta el comedor. En el comedor se abrían en un gran circulo donde dentro estaban las sillas y la mesa donde cenarían. Sobre la mesa, dos enormes velas les alumbrarían, no habría necesidad de luz eléctrica esa noche. Sería un ambiente mucho más intimo.
Después empezó a quitar los pétalos a todas las rosas que había comprado, he hizo lo mismo que con las velas, un sendero (en vez de un pasillo como con las velas, esta vez puso los pétalos por medio del pasillo) hasta el comedor, para acabar en un par de rosas que puso sobre un jarrón en la mesa. El toque de perfume ya estaba dado.
Mientras hacia esto estaba también pendiente de la langosta. Ya estaba preparada y solo quedaba hacer la salsa. Abrió los armarios, y sacando las especias y cacharros necesarios, hizo la salsa de tradición familiar que tan buen sabor daba a la langosta. Dejo todo preparado para sacarlo 5 minutos antes de que ella llegase. Faltaba una hora. Tenía que arreglarse.
Se duchó concienzudamente, se peinó y secó el pelo, se afeitó, lustró sus zapatos y se perfumó. Estaba listo.
El resto de tiempo lo invirtió en encender las velas del pasillo y llevar la comida al salón donde todo estaba preparado. El vino, especial para la ocasión, lo dejo en la hielera a la espera de descorcharlo cuando empezasen a comer.
Miró el reloj, quedaban tres minutos para las diez y media; tenía que estar a punto de venir. Se sentó en la silla esperando su llegada.
El reloj de péndulo dio las diez y media, y el se sobresaltó creyendo que habían llamado al timbre.
-¡Qué tontería!-Pensó. Y se volvió a sentar.
El reloj siguió marcando cada cuarto de hora, cada media hora, cada hora, y mientras tanto la cena se fue enfriando, el vino calentando y las velas del pasillo apagándose.
- Quizá se esté retrasando... ¡pero seguro que viene! - Y sonrió.
Las doce, la una, las dos... Las enormes velas que compró para la mesa empezaron a apagarse tras llenarse de cera. Los hielos, ya fundidos, hacían bailar a la botella en la hielera, las velas del pasillo al apagarse dieron paso a oscuras sombras de pétalos pudriéndose.
Él mientras, contemplaba el reloj.

A las 5 empezó a recoger todo. Ya sabía que no vendría. Otro día más. Pensó en porque habría perdido tanto el tiempo mientras recogía la mesa; en el esfuerzo realizado para nada mientras tiraba las velas a la basura, en las ilusiones rotas mientras barría los pétalos de rosa. Una vez que no quedó rastro alguno de su frustrado plan, se fue a dormir.
Y soñó que ella si vendría esa noche, y soñó que por fin sería realmente feliz, y que todo el trabajo invertido valdría para algo. Y se sintió muy feliz. Hasta que despertó. Y entonces se dijo:
-!Voy a prepararle una de mis mejores cenas esta noche, y adornaré la casa como nunca he hecho. Seguro que es esta noche!
Y salió a la calle mientras pensaba en que ayer no había llegado. Pero sabía que algún día sería el día, y él estaría preparado.

martes, 24 de noviembre de 2009

Click

¡Qué util sería!

El dolor de cabeza no remitía, y llevaba ya varias horas así. Harto de luchar contra aquel enemigo invisible que se burlaba de él desde dentro de si mismo decidió acabar con todo de una vez.

Cogió unas tijeras, un espejo, una maquinilla, y se puso a trabajar.

En media hora ya había eliminado todo el pelo de su cabeza, ahora ya solo faltaba lo más importante, asique dejo las herramientas y comenzó la segunda fase de su misión.

Empezó a tocarse milimétricamente toda la cabeza calva. Bajo desde la frente hasta la coronilla, mirando incluso detrás de las orejas, pero no vio aquel interruptor que buscaba. Entonces se dijo:

-¿Si yo fuera Dios, dónde lo escondería?- Se volvió a mirar en el espejo e instantaneamente vio el pequeño saliente. Su felicidad fue enorme. Ahora ya solo tendría que pulsarlo.

Con mucho cuidado y una sonrisa de oreja a oreja: ¡Click!

Se que era previsible... pero, ¿No sería maravilloso ocasionalmente?

domingo, 1 de noviembre de 2009

Soledad

En días cómo hoy, se te ocurren cosas cómo ésta.

“Uno se puede sentir sólo aunque este rodeado de gente…”.

La frase volvía una y otra vez a su cabeza mientras se repetía que la cosa iba a cambiar, que no iba a ser así y que todo tiende a mejorar… Pero en aquella oscuridad no era capaz de ver la luz que le indicase la salida.
Al principio intentó gritar. Pateó. Lloró. Y cuando vio que no tenía solución lo mejor que se le ocurrió hacer es… nada.
¿Era posible que nadie le oyera? No, seguro que alguien le había oído. Pero se habrían asustado… La gente no tiene miedo de nada, porque huyen de ello.
Pensó en la gente oyéndole y saliendo corriendo, y empezó a reírse, cada vez y más fuerte, hasta que su voz retumbó por todas partes dentro de su cubículo…

Tan sólo los cipreses y miles de oídos sordos oyeron aquella risa desesperada.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Diario de a bordo 2

fecha31 de enero de 2009 05:17

Hoy no ha sido un día fantástico...

Ayer no te pude escribir porque SeGe no me dejaba. Decía que un día cada uno y que ayer le tocaba a él... Estuvimos discutiendo un buen rato... Y encima se olvidó de pescar para comer... Imagínate mi cabreo... Eso sí, no pesca para mí pero sí para él... Bueno... Ahí ya sí que se organizo gorda...
En resumidas cuentas: tenía hambre, y me calentó: Me he comido a SeGe...

Sé que no es una cosa como para contar pero tenía que decírtelo... No es fácil estar en medio de ninguna parte y discutir con tu única compañía constantemente. Preferí estar solo... Ahora me arrepiento un poco...
De todas formas he decidido empezar a buscar nuevos amigos... Todavía no he visto ninguno que no sea comestible... (Es q cada vez que encuentro alguno es comestible, y yo tengo muuuucha hambre... no sé, se les ve muy apetitosos...)

Por otro orden de cosas tampoco tengo mucho que contar... Ahora me toca conducir y pescar y hacer todo a mí... Y es horrible estar atento a los semáforos, señales de velocidad... no te creas que todo esto es como lo pintan en las películas; es todo bastante más complicado: A punto estuve ayer de chocar con un submarino... bufff, menos mal que me esquivo, sino ya verías que palo por no tener seguro ... A ver si paro en alguna isla o algo para hacerme uno.
Me gustaría contarte más cosas... pero echo de menos a SeGe y no tengo demasiado ánimo...
A ver si mañana es un día mejor...

Besotes wapa!

Ahh! Y aunque este en alta mar sabes que me sigo acordando de ti... asique: MUCHA SUERTE EN TU EXAMEN!!!!

martes, 20 de octubre de 2009

Diario de a bordo 1

fecha29 de enero de 2009 03:05

Buenas noches!
Siento escribirte tan tarde, pero es que hemos tenido serios problemas... Yo te cuento:
A ver, todo comenzó estupendamente. Hable contigo, la gaviota vino a buscarme a industriales (Deje allí la mochila y los apuntes, ¿Para que los iba a necesitar?) y nos fuimos dando un paseo hasta el parking donde habíamos dejado la barca.
Vale; ahí empezó mi discusión con la gaviota: ¿COMO SE LE OCURRE DEJAR LA BARCA EN UN PARKING!!!!???? Todavía si hubiera sido un Barking! bueno... me toco pagar para sacarla de allí y encima tú no sabes lo q cuesta arrastrar una barca por las cuestas de Madrid hacia arriba... Uffff! Horrible! Hemos tardado Dios y ayuda en llegar al manzanares... y menos mal que de vez en cuando había charcos (porque como estaba lloviendo...) Y los usábamos para dar un par de remadas o algo.
Luego el viaje siguió estupendamente. Íbamos cantando canciones de marineros: no se, la de: "el capitán planeta", "un elefante se balanceaba" y "rema rema rema, que te toca remar a ti" (que me la invente yo jejeje) y nada muy bien. Pasamos por Toledo, te di el toque :) y seguimos rio abajo...
Entonces la GeSe decidió que no remaba más y que me tocaba a mí... y en qué hora... madre mía!!! No sé ni por donde me he metido... Venga a remar, venga a remar... sin GPS... Llegamos otra vez a Madrid!
No te puedes imaginar los picotazos que me dio GeSe... un cabreo... y haber quien le dice nada... claro... yo luego me metí en mi camarote porque no quería ni verme (si, la barca tiene camarotes)
Pues nada, cuando salí... Peor todavía... No sabíamos ni donde estábamos... Solo tengo ciertas fotos que hizo GeSe... pero pufff!!! :S
Ahora mismo estamos en alta mar... y lo último que dejamos atrás fue una especie de continente que ponía que se llama Atlántida pero a mí eso no me sonaba del juego de geografía asique lo hemos pasado de largo...
Estamos remando a ver donde llegamos. Espero mañana poderte decir un poco más exactamente mi ubicación...
Este promete ser un largo viaje...
Bueno, voy a ver si me pongo de Vigía un poco... Nos ha parecido ver un par de barcos piratas... pero vamos. De lejos... no creo que haya problemas Jack Sparrow era majete! :)
Mañana te cuento.
Te adjunto fotos de nuestro viaje. Aunque realmente no tengo muy claro cómo puede haber sido nuestra ruta...
Besotes! :)
Hasta mañana desde...
...
...
Hasta mañana!






lunes, 19 de octubre de 2009

Diario de a bordo 0

Antecedentes: Muy importante. Eso lo escribí un 29 de Enero, plena época de examenes, estres, odio, resquemor, violencia... es probable que tenga muchos errores, pero no quiero tocar mucho para que siga tal cual lo escribí a las 3 de la mañana.
Está mandado a Irene que era a quien mareaba con estas raras historias que se me pasaban por la cabeza; y dado que la pertenecen, la he pedido permiso para publicarlo y me lo ha dado :) (muchos "las" tiene esta frase, seguro que alguno está mal).
Cómo decía: Son varios capitulillos. Sin logica ninguna. En los que el protagonista decide salir de Madrid despues de estar estudiando en industriales, con su amigo: una gaviota (SeGe, o GeSe dependiendo ... se llama así por Gram-Schmith.... CMDG para los telecos...) y las aventuras que le ocurren.
Si no entendeis algo preguntarlo y responderé (o Irene si se atreve), pero todo tiene mucho sentido.
Espero que por lo menos os guste un poquillo :) A Irene le gustó... asique que ahora te tiene que regustar ;) y por supuesto: Thanks Airen!

fecha28 de enero de 2009 20:49
asuntoTengo la solucion!!!

Sip, he decidido que he encontrado la solución. Además me he dado cuenta en cuántico vi la foto de que si estaba ahí me estaba esperando asique ya lo he decidido.
Me voy con la gaviota donde sea! He decidido hacerme bucanero y ella será mi loro. Así ella me conseguirá peces a compartir entre los dos y yo le daré cobijo y conversación (es muy solitaria la vida de las gaviotas).
Me di cuenta ayer cuando miraba las fotos de que la tenía y era una señal.
¡Asique te presento mi velero!

No sé donde iré. Todavía no lo tengo muy claro. No obstante será lejano en el tiempo, en el espacio, y en todas las variables posibles :)
Te mandare una postalita!
Bzts!

miércoles, 19 de agosto de 2009

Durmiendo despierto.

Esta es una de estas historías que ves una vez en la cabeza, crees que vas a olvidarla y va y viene continuamente hasta que la sacas al papel (en este caso a la pantalla). La he visto tantas veces antes de dormir que era necesario dejarla salir para dar paso a nuevas ideas. A ver que os parece:

Era tarde. La lluvia golpeaba los cristales mientras él, sólo en casa ya que sus compañeros aun no habían vuelto, veía una serie tumbado en la cama. Estaba a punto de quedarse dormido; la serie era entretenida, pero había sido un día agotador y ya eran casi las tres de la mañana.

Cogió el reloj de nuevo: las 2:58 marcaba en formato digital. Volvió a dejarlo sobre la mesilla y se estiró ocupando toda la cama.

“Creo que ya va siendo hora” se dijo a si mismo mientras cerraba los ojos, el ordenador estaba programado para apagarse cuando acabara la serie. Le gustaba dormir oyendo voces, quizá eso le ayudaba a dormir o quizá así no se sintiera tan sólo. Quién sabe. Se acurrucó un poco sobre las sabanas, y lo único que recordó es el sonido del ordenador al apagarse, y el ruido de la lluvia cayendo sobre el cristal de la terraza. Cayó dormido.

Estaba en lo más profundo de un sueño cuando un ruido le hizo despertarse. Vio el móvil iluminado en la mesilla. No tenía ninguna gana de levantarse y cogerlo, pero algo le hizo realizar esos movimientos involuntariamente. Entonces vio que el mensaje era de ella. Ella.

Su mente empezó a vagar en los recuerdos mientras su dedo abrió aquel digital mensaje que parpadeaba sobre la pantalla. Cuando bajó de las nubes ya lo había leído un par de veces, pero no se había enterado.

“¿Aún es tarde? ¿Podría pasar a verte?”

Su dedo, más rápido que su mente, ya había mandado la respuesta. “Sí, ven cuando quieras”.

Casi no había terminado de mandar el mensaje cuando recibió otro. “Abre. Estoy en la puerta”.

Se sorprendió y tras leer tres veces más el corto mensaje se levantó de la cama y fue por el oscuro pasillo hacia la puerta de entrada. Miró por la rendija y todo estaba oscuro; a pesar de todo, abrió la puerta.

A pesar de la oscuridad pudo reconocerla. Dio la luz de la entrada y ahí estaba ella de nuevo, Una gran parte de su pasado. Estaba empapada y por su pelo todavía caían gotas de agua. La miró a los ojos y vio que los tenía rojos, se notaba que había estado llorando.
- Yo, eh …
- Pasa.- Dijo él. – No te quedes ahí en la puerta.

Una vez en la entrada ambos se miraron fijamente. Habían pasado varios años.
- Yo… se que el único sitio donde me esperarías sería aquí. No tengo a quien recurrir. – Empezó a llorar de nuevo, - Yo… Esta tarde… Llevo todo el día…
Sólo recibió un abrazo por respuesta. El tiempo paso y ambos necesitaban ese abrazo. No supo cuanto tiempo pasó, pero lo siguiente que dijo fue:
- Ponte cómoda, mi habitación es la segunda a la derecha. Ahora te saco ropa seca aunque te quedará enorme. ¿Tienes hambre? Voy a prepararte algo a la cocina, mientras vete sentando y descalzándote. Ahora te llevo algo. Shhh, calla, no necesito explicaciones.

Y aquí acaba la historia. No he sido capaz de ver nada más... A ver si hoy que ya he vaciado un poco de memoria alguna neurona me cuenta como sigue... y como acaba... :S

miércoles, 17 de junio de 2009

El primer TT

Con examenes no hay mucho tiempo, asique uno de los que escribí para un concurso y no llegó a ninguna parte... pero el día que llegue alguno... ¡uy, el dia que llegue alguno!! :)

Tras muchos años el tren había llegado a todas partes a lo largo del espacio. Ya no solo recorrían la tierra por la corteza y el interior, sino que era posible comunicarse entre planetas en locomotoras avanzadas. Tras varias décadas de trabajo Nuevo Chamartín se vestía de gala. Aquel día, en el viaje inaugural, se abrirían nuevos horizontes. El 7 de octubre de 2356 partió el primer TT (tren temporal) de Madrid y del mundo. Su destino: España en 1492. En la cabina, tras una intensa formación, Pedro Martínez, primer maquinista temporal, sabía que pasaría a la historia.